miércoles, 26 de abril de 2017

Como docente, la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI), cita en San José, Costa Rica, me ha brindado la invaluable oportunidad de ser partícipe tanto de cursos cien por ciento virtuales (e-learning) como semi presenciales (b-learning).

En materia de e-learning, he podido impartir diversos cursos tanto en el programa de Bachillerato para la ELAP como para la Maestría en Gestión de Turismo Sostenible, este último programa es el que me ha dado la posibilidad de compartir con estudiantes próximos a graduarse la experiencia del b-learning.

Basada en la experiencia personal, considero que ambas modalidades u opciones tienen múltiples ventajas. Sin embargo, para mí nada es tan enriquecedor como la posibilidad de conducir la experiencia de b-learning que representa la Gira Presencial del Programa de Maestría.

Por su puesto, he de resaltar que se trata de una versión muy particular de enseñanza/aprendizaje a través del b-learning, dado que no sólo es una combinación de trabajos y actividades virtuales y presenciales, sino que la fase presencial propiamente dicha, implica un convivio de aproximadamente 10 días entre los participantes… ¡y ésto, realmente marca una diferencia!

Al final de su transitar académico, los y las estudiantes del programa de Maestría en Gestión de Turismo Ecológico deben hacer una Gira Presencial en Costa Rica, misma que comprende también dos fases virtuales: una previa y otra posterior a la visita.

Siendo fieles a la filosofía, principios, postulados y propuestas metodológicas de la UCI, el curso Gira Presencial, busca promover la interacción entre los estudiantes, su análisis crítico, el intercambio de ser/saber/actuar, la solidaridad, la sostenibilidad, la tolerancia, el respeto y la sabia “explotación” de las diferencias (así, en su más pura expresión, pues debemos saber explotar, es decir, sacar provecho a las diferencias)… Pero también representa una increíble experiencia, en ocasiones, memorable, que finalmente les permite a los estudiantes, verse, sentirse, olerse, reconocerse… Luego de casi dos años (a veces más, a veces menos) de trasnochadas, de encuentros y desencuentros cibernéticos, de oírse verse por skype o cualquier otro medio… finalmente, ellos y ellas se encuentran cara a cara!!! ¡Espero no sonar demasiado cursi, pero realmente es mágico!
En la gran mayoría de las ocasiones, los lazos se estrechan aún más… y generalmente se fortalecen y perpetúan gracias a las redes sociales y a las TICs en general… raras, muy raras veces, tan pocas que resultan no significativas, no es que se produzca un desencuentro o un desencanto, sino que los lazos construidos a través de la virtualidad nunca fueron realmente fuertes… sino tan sólo “académicos”… apenas para cumplir con las tareas, pero muy poco humanos… y por ende, de previo, no había nada qué consolidar…


Retomo a estas alturas un comentario que hice en el Foro Social de nuestra aula virtual: considero que tanto los estudiantes como los docentes, restamos mucho valor al Foro Social, no lo utilizamos, no promovemos su uso… como diría mi padre –que en paz descanse-, en un muy buen tico: “lo ninguneamos”… Más sin embargo, creo que, si lo sabemos explotar, puede aportar mucho al cumplimiento de nuestros objetivos, pero por sobre todo, a la construcción de una mejor sociedad global, capaz de conocerse, de intentar comprenderse, de tolerase y, por qué no, de respetarse y amarse… no “a pesar de”, sino gracias a las diferencias.